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Encontrar agua bajo la caldera siempre merece atención. El origen puede ser inofensivo (descarga normal de condensados) o indicar una fuga interna que conviene reparar cuanto antes para evitar daños y corrosión.
Síntomas típicos
- Goteo o charco bajo la caldera.
- Manchas de cal o humedad en racores y tuberías.
- A veces pérdida de presión asociada.
Causas frecuentes
- Válvula de seguridad descargando: por exceso de presión.
- Desagüe de condensados atascado (calderas de condensación): el agua rebosa.
- Racores o juntas flojas: pequeñas fugas en conexiones.
- Bomba o intercambiador con fuga interna.
Diagnóstico ordenado
- Localiza de dónde cae el agua: tubo de descarga, desagüe de condensados o un racor.
- Comprueba si la presión es alta (apunta a válvula de seguridad).
- En calderas de condensación, revisa el sifón y el desagüe de condensados.
- Inspecciona racores, bomba e intercambiador buscando humedad.
Solución
Según el origen: corregir la presión y el vaso de expansión, limpiar el sifón de condensados, apretar o sustituir racores y juntas, o reparar bomba e intercambiador. Una fuga interna de intercambiador suele requerir su sustitución.
Prevención
La limpieza del sifón de condensados y la revisión de racores en el mantenimiento anual evitan la mayoría de goteos.
